Cuidado con tus Pensamientos
Con una taza de café en mano nos embarcamos a esta nueva aventura que nos va a desafiar por completo, no será nada fácil. Vamos hacer hoy un ejercicio de autoanálisis y te pediría que te relajes y trates de sumergirte en esta lectura, está historia serás tu el protagonista principal, así que empecemos
- Amanece y empiezas el día con una sonrisa, miras el reloj y teniendo así unos 10 minutos para desayunar y estar listo para ir al trabajo, no es mucho tiempo así que te levantas de la cama con prisa, buscas tu ropa y vas a la cocina. Al llegar a la cocina buscas tu taza favorita pero te das cuenta que se terminó el café así que piensas, cuando salga del trabajo aprovecho para comprar el café y quien sabe llevo unos tenis o zapatos cómodos y pego una vuelta en la plaza que ahí cerca del minimercado. Te preparas un té para al menos desayunar e ir corriendo para no llegar tarde. Uff... llegaste justo a tiempo no consigues limpiar tu oficina o adelantar el trabajo de ayer pero al menos llegaste a tiempo. En la oficina todo es igual, los mismos imprevistos, las mismas personas negativas contando chismes y hablando de lo mucho que odian sus trabajos, todo transcurre como normalmente pero tu estás concentrado en tu trabajo sin darle atención a todo eso. Sales de la oficina muy contento y satisfecho, te pones tus zapatos deportivos y te vas en dirección del minimercado, una vez comprando el café le das una vuelta a la plaza porque parece que va a llover. Ahora te encuentras corriendo para llegar lo más rápido que puedas a casa, y terminas llegando a casa todo empapado pero al menos trajiste tu café y después de un buen baño caliente te vas a un espacio silencioso de tu casa que tanto te gusta, tomas tu libro favorito acompañado de tu fiel café y piensas ''hoy fue un buen día''.
- Amanece y empiezas el día, miras el reloj y teniendo así unos 10 minutos para desayunar y estar listo para ir al trabajo ¡que horror!, no es mucho tiempo así que te levantas de la cama con prisa, buscas tu ropa y vas a la cocina. Al llegar a la cocina buscas tu taza favorita pero te das cuenta que se terminó el café así que piensas en porque hoy justamente te tuvo que faltar el bendito café. Te preparas un té para al menos desayunar e ir corriendo para no llegar tarde. Uff... llegaste justo a tiempo no consigues limpiar tu oficina o adelantar el trabajo de ayer, ¡Que mal, hoy saldré tarde porque debo limpiar y tener todo preparado para mañana!. En la oficina todo es igual, los mismos imprevistos, las mismas personas negativas contando chismes y hablando de lo mucho que odian sus trabajos, y tu no vez la hora de irte y alejarte de estas personas que parecen esparcir un aire pesado y desagradable en el ambiente. Sales de la oficina muy cansado y estresado, te vas en dirección a casa pensando en porque tuviste hoy tuvo que ser así tan negativo y a pocas cuadras de llegar se te viene a la mente ¡EL CAFÉ! sales corriendo porque parece que va a llover, así que compras el café corres para llegar lo más rápido que puedas a casa, y terminas llegando a casa todo empapado así que te vas a dar un baño caliente te vas a un espacio silencioso de tu casa que tanto te gusta, tomas tu libro favorito acompañado de tu fiel café y piensas ''hoy fue un mal día''.
Cuantas veces uno trata de echarle la culpa a todo cuando la verdad es que hay algo en nuestro interior que nos está molestando y en vez de enfocar nuestros pensamientos en ''la otra cara de la moneda'' seguimos recalcando el lado malo y es algo inmediato. Cuando uno tiene un ''mal día'' es causado por una oleada de pensamientos que se enfocaron en el mal aspecto de las cosas haciendo que estes constantemente a la defensiva y estresado, ahora autoanalizate si tus pensamientos se enfocan en ''¿Porque estoy tan triste?'' o ''Yo soy feliz''. Enfócate en el lado correcto de la moneda.



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